¿es la bolsa un casino?

¿Es la bolsa algo parecido a un casino?

«No entiendo la bolsa, me parece un casino». Es lo que la semana pasada me comentaba un inversor, cuya cartera se depreció en 2022 lo mismo que se había revalorizado en 2021. No es un caso aislado ya que es una opinión compartida por muchas personas, independientemente de su formación (no financiera) y lo exitoso de sus carreras profesionales. En este caso, este inversor ha visto muchas empresas constituirse, hacer ampliaciones de capital, fusionarse y comprarse o venderse. Para él, esto no es un casino; la bolsa, sí.

El dinero en cuenta y depósitos a fondos monetarios

Tras la crisis de crédito que se produjo en 2008, los bancos han estado ofreciendo mayores rentabilidades en sus deósitos o cuentas remuneradas que el rendimiento que se podía esperar de los fondos monetarios o de la renta fija a corto plazo. Esto ha hecho que los fondos monetarios hayan estando 15 años fuera de juego. Si previo a la crisis los monetarios ofrecían rendimientos ligeramente superiores a los depósitos, la crisis del 2008 inició una guerra por el pasivo por parte de los bancos que llegaban a ofrecer rentabilidades entre el 4 y el 6% en busca de la financiación que se les negaba en los mercados de capitales.

¿Mis inversiones han generado riqueza este año? ¿Y mi trabajo?

A pocos días de que finalice este año, Elena, inversora a través de fondos de inversión, comprueba que su patrimonio ha disminuido en el año. En este año tan complicado, uno de los más difíciles en la historia reciente de los mercados, se ha perdido tanto en la renta fija como en la renta variable, debido principalmente a las fuertes subidas de tipos realizadas por los bancos centrales.  No obstante, a pesar de esto, la inmensa mayoría de las inversiones de Elena han contribuido positivamente a generar riqueza para la humanidad. ¿Cómo es posible?

Radiografía del peor fondo de inversión

Juguemos a un juego: imagine que, en lugar de buscar un fondo para rentabilizar su patrimonio, quisiera encontrar un fondo de inversión que le garantizara el peor resultado posible. Un disparate, lo sé, pero ¿qué características deberíamos buscar en un fondo de inversión para conseguir ese objetivo? Vamos con ellas: 1ª) Debemos desconocer quién es o son responsables de la toma de decisiones de inversión. 2ª) Esta persona/as que dirigen el fondo, por supuesto, no invertirían en él. 3ª) Que tenga unas elevadas comisiones de gestión, cerca de los máximos permitidos, es algo fundamental.

Indexados: ¿orgulloso de pertenecer al rebaño?

En la época universitaria, se criticaba a los inversores por actuar como si fueran un rebaño. Coincidiendo con el auge y el estallido de la burbuja de las puntocom, los profesores se las veían y deseaban para explicarnos los motivos de la volatilidad bursátil. En aquella época, la «nueva economía» iba a destronar a la «vieja economía». Paralelamente, John Bogle publicó el libro «Common sense on mutual funds», donde destacó la importancia de invertir a largo plazo

Línea Directa, una filial diferente

El destino natural de toda filial se puede resumir en dos posibilidades: ¡) Acabar vendida si la matriz no le ve futuro como negocio o ii) ser recomprada a precio de saldo, sin posibilidad de oposición, si la matriz confía en el modelo de negocio. Un ejemplo lo expliqué hace unos años en este artículo sobre Telefónica.

Fondos: ¿Inviertes en conceptos o en personas?

En la era de la inversión temática invertir puede ser algo sencillo y divertido. Solo tienes que entrar en la web de tu entidad financiera y elegir entre los miles de fondos disponibles. ¿Cual es el concepto de futuro más atractivo para invertir? Si los resultados no son los esperados, siempre puedes cambiar por otro «concepto con futuro».

¿Cuánto dinero tienes que perder para cambiarte de entidad?

La confianza de los clientes en las entidades con las que trabajan hace que, muchas veces, hagan caso a pies juntillas de las recomendaciones de inversión aceptando todo tipo de explicaciones y excusas, sin llegar nunca a rebatirlos.

La herramienta olvidada de la gestión activa

Aunque muchos inversores tengan bien definidos sus criterios de inversión, dudan a la hora de valorar cuánto dinero dedican a cada inversión. Se buscan excusas para no tener que tomar ninguna decisión a este respecto. No obstante esta es una decisión relevante, que ayuda a definir el grado de convencimiento de cada tesiis de inversión. Esta confianza en la tesis dependerá de fatcores como el nivel de riesgo asumido, la rentabilidad esperable en cada escenario, o el propio conocimiento que se tenga del negocio.