1) Seguridad

La protección jurídica de las inversiones es parte del trabajo.  Analizamos las instituciones, supervisores y funcionamiento de cada mercado para conocer el grado de garantía que subyace en cada inversión

2) Confidencialidad

Garantizar absoluta discreción es la manera de generar la confianza necesaria entre inversor y asesor para que la calidad del servicio sea satisfactoria

3) Honestidad

La coherencia entre lo que se piensa, lo que se ofrece a los demás y lo que uno realiza para sí mismo, determina el grado de honradez de la gestión/asesoramiento

4) Responsabilidad

El cliente debe poder exigir a su asesor financiero o gestor explicaciones de los resultados de las inversiones y éste debe ser el causante de las recomendaciones y operaciones realizadas. Los cambios continuos de interlocutor y las responsabilidades compartidas son las fórmulas más frecuentemente utilizadas para eludir esta obligación

5) Experiencia

Los aciertos y errores pasados generan conocimientos de alto valor para las decisiones futuras. En el ámbito de las inversiones, la teoría es importante, pero la práctica lo es mucho más

6) Transparencia

Necesaria para poder comprobar que no existe ningún tipo de corrupción o conflicto de interés. El supervisor de los mercados de capitales (CNMV) exige de manera obligada a las entidades financieras cada vez mayores niveles de información. Estos mínimos deben ser complementados con otras medidas autoimpuestas que generen mayor grado de seguridad a los inversores

7) Esfuerzo

Habitualmente se mezclan los términos especulación e inversión. La diferencia entre ambos depende sobretodo del trabajo realizado en el análisis. Las decisiones de empleo de recursos fundamentadas con argumentos coherentes suelen calificarse como inversiones

 

Estos siete valores se resumen en uno, compromiso con el inversor