Dime qué preguntas, y te diré que tipo de inversor eres

Las inquietudes de los inversores se pueden conocer muy bien analizando el tipo de pregutas que hacen. Hay tres tipos de preguntas muy habituales y uno más «raro».

¿Vale más Twitter con Elon Musk de accionista?

La respuesta es clara: Sí. Como inversores, valoramos mucho las personas que están al frente de los negocios en los que invertimos, y aunque en este caso Elon Musk no dirija directamente la compañía, al ser el accionista de referencia aporta tres cosas muy importantes

La democratización de los productos estructurados

En 2004, los tipos de interés estaban en mínimos históricos: 1% en Estados Unidos y 2% en la eurozona, y los diferenciales de crédito de la renta fija privada cada vez se estrechaban más, es decir, ofrecían cada vez menor rentabilidad adicional

¿Está tu cartera preparada para la guerra?

Hay una guerra que lleva librándose desde hace mucho tiempo, muy diferente a la iniciada por Rusia en Ucrania. Es una guerra en la que se compite por hacer algo bueno para un tercero:  la guerra de las empresas por los clientes.

Empresas que se utilizan como armas

—«Mi empresa también para su actividad en Rusia; vacaciones pagadas para los empleados rusos»—. Estas fueron las palabras textuales de un inversor hace unos días. Su empresa es una de muchísimas multinacionales con sede Estados Unidos, Europa o Japón que han anunciado la paralización de su actividad en Rusia.

Guerra: Un nuevo desafío para la economía y las empresas

Rusia invadió Ucrania hace dos semanas. Sin embargo, muchas cosas han cambiado en Europa en este corto espacio de tiempo más allá del comienzo de una guerra cruel y trágica. No volveremos a pensar como hace un mes en muchos aspectos.

Una oportunidad de inversión, vista desde dentro

Cuando vemos los momentos de fuertes desplomes de las bolsas con suficiente perspectiva temporal, se suelen calificar como grandes oportunidades de inversión.

Dónde va el sector financiero y qué será de los ahorradores

Los cambios regulatorios que siguieron a la crisis de 2008 y el avance de las tecnologías de la información continúan provocando una profunda transformación del sector financiero. Los bancos están perdiendo cuota de mercado a marchas forzadas tanto en el negocio de medios de pago como en la canalización del ahorro hacia la inversión.

El termómetro del miedo

Cuando un temor significativo impregna los mercados y la inmensa mayoría de valores bajan, hay un activo que siempre sube: en la eurozona ese papel lo asume el bund, el bono a diez años alemán. Durante unas horas, días o incluso semanas, se convierte en el activo refugio por excelencia. Es decir, en el destino de mucho capital que abandona otras inversiones con más riesgo.